Glei Hernández
Un torbellino de historias, páginas y conocimiento envolvió a Caracas en la segunda edición de la Ruta de las Librerías, un evento que reafirmó a la ciudad como un epicentro vibrante para los amantes de la lectura. Organizada por la Cámara Venezolana del Libro, esta jornada se convirtió en un peregrinaje cultural, guiando a los participantes a través de algunos de los rincones literarios más emblemáticos de la capital.
El recorrido llevó a los entusiastas de las letras a lugares icónicos como la Librería del Sur, la Librería El Cuervo y la Librería La Liebre, donde se perdieron entre estanterías repletas de tesoros literarios. Uno de los puntos más destacados fue la Fundación Por la Lectura María Flores Melo. Esta fundación, además de albergar una vasta colección de libros de diversas temáticas, sorprendió a todos con su notable iniciativa para democratizar el acceso a la lectura, ofreciendo libros gratuitos a quienes no pueden costearlos.
La ruta no solo fue un simple paseo; se transformó en una experiencia multisensorial. La cuentacuentos Sandra Letracautivó a grandes y chicos con sus relatos, mientras que la escritora venezolana Gemina Moreno presentó su libro «Casos de pasos y colas», conectando de forma directa con los lectores. Para los más jóvenes, la jornada ofreció una variedad de actividades recreativas que avivaron su curiosidad y amor por la lectura desde temprana edad. El evento tuvo un costo de 5 dólares por participante.
Eventos como la Ruta de las Librerías demuestran que la lectura es mucho más que un acto individual; es una experiencia compartida que fortalece el tejido cultural de una sociedad. Promover la lectura a través de estos encuentros no solo abre la puerta a nuevos mundos y conocimientos, sino que también fomenta la creación de comunidades en torno a los libros, creando espacios donde las ideas fluyen y la pasión por las letras se celebra.








