Glei Hernández
Alegría, risas y esperanza son las semillas que la fundación Payasos Humanitarios ha sembrado durante seis años en las comunidades más vulnerables de Venezuela.Nacida en Quito, Ecuador, en 2019, esta organización sin fines de lucro ha expandido su noble misión a países como Estados Unidos, Chile y por supuesto, Venezuela, donde ha logrado tocar miles de corazones con su contagiosa energía y actos de bondad.
En Venezuela, Payasos Humanitarios ha hecho de Maracaibo, Caracas y ahora Valencia, sus escenarios principales para llevar sonrisas a niños, niñas, adultos mayores y personas en situación de vulnerabilidad. Su labor no solo se limita a ofrecer espectáculos cómicos, sino que también brinda apoyo emocional y psicológico a quienes más lo necesitan, especialmente en hospitales, geriátricos y comunidades con escasos recursos.
Un legado de sonrisas
Oswaldo Uraño, coordinador general de Payasos Humanitarios, expresa con orgullo y emoción: «En estos seis años, hemos sido testigos del poder transformador de la risa. Hemos visto cómo una simple sonrisa puede iluminar un rostro, aliviar el dolor y brindar esperanza en los momentos más difíciles. Es por eso que nos sentimos profundamente agradecidos por la oportunidad de seguir llevando alegría a quienes más lo necesitan».
Programas que cambian vidas
Payasos Humanitarios no solo alegra corazones, sino que también implementa programas concretos para generar un impacto positivo en la sociedad. Entre ellos destaca «Cuidando Sonrisas», una iniciativa que cuenta con el apoyo de una reconocida marca internacional de higiene bucal, Santa Clouse, y Proyecto Marbella. Este programa promueve la salud bucal y hábitos de higiene personal entre los niños y niñas de las comunidades más vulnerables, fomentando así su bienestar general.
Un futuro lleno de esperanza
Con una mirada hacia el futuro, Oswaldo Uraño afirma: «Nuestro compromiso con la alegría y la esperanza no tiene límites. Seguiremos trabajando incansablemente para llevar sonrisas a cada rincón del mundo, porque estamos convencidos de que la risa es un lenguaje universal que tiene el poder de unirnos, sanarnos y transformar vidas».
Un llamado a la acción
Payasos Humanitarios invita a todas las personas que deseen unirse a su noble causa a ser parte de su equipo de voluntarios. La organización también acepta donaciones económicas y de insumos para continuar llevando a cabo su invaluable labor.
Seis años de sonrisas son apenas el comienzo de una historia llena de esperanza y alegría. Payasos Humanitarios nos recuerda que la risa es un regalo invaluable que podemos compartir con el mundo, y que juntos podemos construir un futuro más brillante para todos.







